compartir

Manuel Vilches

«Como consultor, sabía dar el servicio, pero me faltaba estructura para venderlo. La venta consultiva no va de convencer, va de mitigar los riesgos del cliente y vender seguridad. En el Programa entendí el modelo actual: ante un cliente sobreinformado, tu valor es la visión, no el dato. Aplicar lo aprendido al día siguiente no tiene precio

Metodología aplicada: Manuel Vilches y el impacto inmediato de la Formación ejecutiva

La consultoría de servicios profesionales ha experimentado una transformación radical en la última década. Ya no es suficiente con poseer un conocimiento técnico superior; el mercado exige una capacidad de diagnóstico y una interlocución comercial que esté a la altura de la complejidad de los problemas que se resuelven. La venta, históricamente relegada a un plano de «habilidad blanda» o intuición, se revela hoy como una disciplina que requiere rigor académico, estructura y metodología.

Este cambio de paradigma es el que narra Manuel Vilches, consultor especializado en la profesionalización de empresas familiares, cuyo testimonio no solo valida la eficacia de la Formación ejecutiva de alto nivel, sino que sirve como estudio de caso sobre cómo la educación especializada en Ventas impacta directamente en la cuenta de resultados y en la solvencia percibida por el cliente final.

A través de su experiencia en Sales Business School, desgranamos las claves de un perfil que entendió que, para elevar el nivel de su empresa, primero debía elevar su propio nivel de competencia comercial.

El desafío de la profesionalización comercial en el sector servicios

El punto de partida de Manuel Vilches es común a muchos fundadores y directivos de empresas de servicios B2B. Vilches dirige una firma dedicada a «mejorar el nivel de profesionalización de las empresas familiares y la comunicación interna». Su propuesta de valor es clara: actuar como guía para que los empresarios construyan la organización que realmente desean. Sin embargo, la excelencia en la entrega del servicio no garantiza, por sí sola, la excelencia en la captación del cliente.

El «dolor» estratégico que identifica Vilches es la ausencia de una estructura comercial sólida en las fases iniciales de una compañía. «Lógicamente, una empresa que empieza tampoco tiene la estructura para tener los comerciales necesarios», señala. Esto obliga al fundador o al consultor principal a asumir el rol de Director Comercial sin haber recibido, necesariamente, una formación específica para ello.

Aquí radica una de las disfunciones más habituales en el tejido empresarial: asumir que saber del producto equivale a saber venderlo. Vilches detectó esta brecha competencial en sus propias interacciones con clientes potenciales de alto nivel. Al sentarse con empresarios, notaba que «no estaba suelto y no tenía la habilidad o los conocimientos necesarios para poder enfocar una venta consultiva». Esta honestidad profesional es el primer paso hacia la excelencia: reconocer que la interlocución con un decisor de negocio requiere algo más que buenas intenciones; requiere dominio escénico y estratégico.

De la intuición a la Venta Consultiva: cerrando la brecha de habilidades

La decisión de cursar un Programa especializado en Sales Business School no responde a una necesidad de certificación, sino a una necesidad operativa de crecimiento. Vilches buscaba «crecer profesionalmente y poder aportar a mi empresa». La diferencia entre un vendedor transaccional y un consultor de Ventas radica en la profundidad del diálogo. El primero despacha productos; el segundo diagnostica situaciones y prescribe soluciones.

Para dar el salto a la Venta consultiva, la intuición debe ser reemplazada por herramientas probadas. En su paso por la escuela, Vilches destaca un cambio de mindset fundamental: «Me ha abierto un poquito la mente». Esta apertura se traduce en la incorporación de disciplinas que, a priori, podrían parecer ajenas a la venta tradicional, como la inteligencia emocional aplicada y la estrategia de diferenciación.

El consultor moderno no convence mediante la insistencia, sino mediante la autoridad y la empatía estratégica. Vilches menciona específicamente el valor de «aplicar inteligencia emocional», un componente crítico cuando se gestionan procesos de cambio en empresas familiares, donde las dinámicas personales son tan importantes como las financieras. La Formación le proporcionó el marco teórico y práctico para estructurar esas conversaciones complejas, transformando la incertidumbre en un proceso guiado.

Metodología aplicada: el impacto inmediato de la Formación ejecutiva

Uno de los indicadores de calidad más fiables en la educación de negocios es la latencia entre el aprendizaje y la aplicación. En entornos académicos puramente teóricos, este periodo puede ser de meses. En la formación ejecutiva de alto rendimiento, debe ser inmediato.

Manuel Vilches es categórico al respecto: la escuela ofrece «muchas herramientas prácticas que las puedes aplicar justo al día siguiente de haber tenido la sesión formativa». Este concepto de aplicabilidad inmediata es vital para el profesional en activo. El retorno de la inversión (ROI) de la formación no se mide solo en el largo plazo, sino en la capacidad de mejorar una reunión o una negociación esa misma semana.

«Que tú veas una cosa un lunes y el martes lo puedes estar aplicando cuando ibas a visitar a un cliente… eso no está pagado, no tiene precio realmente», afirma Vilches. Esta velocidad de implementación valida el modelo pedagógico de Sales Business School, alejado del academicismo estéril y centrado en la realidad del mercado. Cuando el alumno percibe que el contenido del aula resuelve problemas reales de su agenda semanal, la barrera entre la formación y el trabajo desaparece; el Programa se convierte en una herramienta de trabajo más.

La psicología de la Venta: seguridad y mitigación de riesgos

Más allá de la técnica pura, Manuel Vilches aborda una dimensión a menudo subestimada en la consultoría: la psicología del decisor. En la venta de servicios intangibles —como la profesionalización de una empresa o la consultoría estratégica— el cliente no compra un objeto físico; compra una promesa de futuro. Por tanto, el activo más valioso que gestiona el consultor es la confianza.

El testimonio de Vilches profundiza en cómo la Formación rigurosa impacta en la autoimagen del profesional para proyectar autoridad. «Me ha dado más confianza en mí mismo, lógicamente, que al final es lo que se necesita para vender», explica. Sin embargo, no define la confianza como un estado de ánimo, sino como una herramienta funcional de negocio: «La venta es ilusión, es confianza, es vender seguridad, es mitigar los riesgos del cliente».

Esta definición es brillante en su precisión. El comprador B2B actual es adverso al riesgo. Al contratar servicios de consultoría, el cliente se expone ante su propia organización. Si el proyecto falla, su reputación sufre. Vilches entendió en el Programa que la labor del experto en Ventas es reducir esa percepción de riesgo mediante una interlocución solvente, preparada y metodológica. La seguridad del vendedor se transfiere al comprador, facilitando el cierre de acuerdos complejos.

El nuevo paradigma: vendiendo al cliente sobreinformado

Otro de los puntos críticos que aborda Vilches es la obsolescencia de los modelos comerciales tradicionales. El mercado ha cambiado drásticamente y las tácticas de hace dos décadas son ineficaces en el entorno digital actual. «No es lo mismo vender hace 20 años que ahora, con la sociedad que hay, con la información que tienen los compradores», sentencia.

Vivimos en la era de la «sobreinformación». El cliente ya conoce las características técnicas de los servicios antes de reunirse con el proveedor. Por ello, el valor del consultor ya no reside en transmitir información, sino en aportar insight y visión. Vilches destaca que, gracias a la visión global adquirida en Sales Business School, ha podido adaptar su discurso.

El Programa le permitió «entender cuál es el modelo de ventas actual». En este nuevo escenario, el vendedor debe actuar como un facilitador de decisiones, capaz de filtrar el ruido informativo y guiar al cliente hacia la solución óptima. Esta actualización es vital no solo para perfiles junior, sino también para veteranos. Como bien apunta Vilches refiriéndose a su promoción: «Incluso compañeros con gran trayectoria o muchos años de experiencia comercial siempre aprenden algo». La humildad de reciclarse es el rasgo distintivo de la élite comercial.

El ecosistema de aprendizaje: Claustro y Caso Práctico

La excelencia de una escuela de negocios se sustenta en dos pilares: la calidad del claustro y la exigencia de la evaluación. Vilches resalta «la calidad de los ponentes» y el valor del networking con los compañeros de promoción, creando un entorno de alto rendimiento donde el aprendizaje fluye en múltiples direcciones.

Pero el verdadero punto de inflexión pedagógico que menciona es el cierre del Programa: «Hacer un caso práctico final donde, de una forma global, sintetizas todo lo aprendido a lo largo de la formación». Este ejercicio no es un trámite académico; es una simulación de realidad. Obliga al alumno a integrar la estrategia, la inteligencia emocional, las finanzas y la técnica de negociación en una propuesta coherente. Es la prueba de fuego que valida si el consultor está listo para salir al mercado con una nueva armadura profesional.

Una inversión en solvencia profesional

Manuel Vilches culmina con una reflexión sobre el valor intangible del conocimiento. Para un empresario o consultor, la capacidad de generar negocio es el motor de su supervivencia. La transformación vivida, desde la inseguridad inicial hasta la solidez consultiva, justifica con creces el esfuerzo invertido.

«No está pagado, no tiene precio realmente», concluye al referirse al impacto directo en su actividad diaria. Su experiencia confirma que la Venta no es un arte místico reservado a unos pocos elegidos, sino una ciencia empresarial que, cuando se estudia con rigor y metodología en instituciones como Sales Business School, se convierte en la ventaja competitiva más potente de una organización. Para el profesional que busca no solo vender, sino asesorar y liderar, esta formación no es una opción; es el camino crítico hacia la excelencia.

Formación especializada en Ventas y Consultoría Comercial
Consultor de Ventas
(CV)
¿Te gusta el contenido?

Esta selección es parte de los contenidos del Programa Certificado Consultor de Ventas (CV)

Formación práctica para atraer, captar y fidelizar clientes con visión de negocio.